Desde que estaba en la universidad, me han invitado a incontables “oportunidades de negocio”. El jugo Goji. El Noni. El café milagroso. Los viajes. La tienda por internet. La compañía que vende planes de celular en “descuento”. Los “suplementos alimenticios X”. Los “suplementos alimenticios Y”. Los “clubes de nutrición”. Las cremas. Los productos de limpieza. Y más, muchas más. 

Todas esas invitaciones estaban acompañadas de una presentación, donde usualmente había un invitado que hablaba lo bien que el sistema le estaba funcionando para crear riqueza. No era raro ver las fotos de las casas lujosas y los automóviles deportivos o las fotos del presentador en lugares exóticos como evidencia de que “el sistema funciona”. Hace años que no asisto a una de esas presentaciones, a final de cuentas, estoy más ocupado que antes, pero todas, abolutamente todas, ocupaban la misma dinámica.


Todas las empresas multinivel que he conocido usan las mismas técnicas para reclutar miembros.

Se llama la “historia del héroe”. Y es algo así: Nuestro personaje principal (el presentador invitado) vivía una vida “normal”. Todo iba bien. Hasta que lo corrieron del trabajo. Y se dio cuenta que no tenía cómo alimentar a su familia. De la nada, le salió un “mentor”, que lo invitó a este negocio y le enseñó todos sus secretos. Toda su familia se burlaba de él, y le decía que no iba a tener éxito. Los primeros meses fueron difíciles, pero siguió adelante a pesar de las críticas. Su mayor satisfacción fue cuando llevó a la tía Lencha, una de sus mayores críticas al inicio, a un viaje a París y, desde entonces, su tía Lencha es una de sus mejores promotoras. Usualmente finalizan con algo así como “si yo, que no tenía trabajo y estaba en muchos problemas financieros pude salir de ahí gracias a este negocio, tú también puedes”. 

La “historia del héroe” está diseñada para que te identifiques con quien te la presenta y, a final de cuentas, te animes a comprarle. Quizá la historia sea cierta, quizá no. Pero eso no importa. Lo que importa es que es una estrategia diseñada para que compres. Y no, no sólo existe en los sistemas multinivel, existe en muchas partes: en cursos de motivación se utiliza muy seguido.  

¿Qué tiene que ver esto con los multinivel? Mucho. Pero, sobre todo, que no, no todos alcanzan a vivir la vida que les prometen en las presentaciones. De hecho, una pequeñísima minoría lo logra. 

Gracias a la Federal Trade Commission en Estados Unidos, las empresas multinivel que operan en ese país tienen la obligación de presentar un desglosado de ventas de sus miembros, en un documento que se llama “Statement of Average Gross Compensation”. 

Los datos que ahí se presentan son abrumadores. 

Por ejemplo, una empresa de nutrición reporta que de sus más de 30,000 distribuidores que tienen más de un año con ellos, la mitad tuvo ventas brutas (es decir, ingresos sin costar gastos, como la compra del producto, mercadotenia, impuestos y demás), de poco más de $300 dólares al mes.

$300 dólares al mes dista mucho, muchísimo de la “libertad financiera”. Y , te repito, esos $300 en ventas no incluyen costos como: compra de producto, almacenamiento, mercadotecnia, muestras, presentaciones a otros posibles miembros, papelería, renta, uso de automóvil, seguros, impuestos y demás. No me sorprendería que esos $300 dólares en ingresos representen pérdidas netas.

Si escarvas un poco más, te encuentras que solamente el 10% de sus distribuidores vendieron (otra vez, sin contar sus costos) tan sólo $3,400 dólares al mes. Si bien la cantidad empieza a sonar interesante, te recuerdo que esos ingresos no consideran ningún costo.

El mismo reporte menciona que tan sólo el 1% de sus distribuidores vende más de $10,000 dólares al mes (en promedio). 

Entonces, ¿es posible “alcanzar la libertad financiera” a través de un multinivel? Sí, si logras estar en el 1% de sus distribuidores. ¿Sabes lo que se necesita para lograrlo?

La misma empresa, en el mismo reporte, dice que se toma entre 5 y 11 años de trabajo. Y, si has hablado con alguno de los que ha llegado a la cima, te dirá, detrás de cámaras, de todo el trabajo, tiempo, energía y atención que le costó llegar ahí. 

Curiosamente, si le dedicaras todo ese tiempo, energía y atención a prácticamente cualquier otra actividad productiva, no me sorprendería que alcanzaras el mismo nivel de éxito. Entonces no, no es por el multinivel, es por el tiempo, energía y atención que le tienes que dedicar. Y pocos ,muy pocos están dispuestos a hacerlo, por eso “caen” en la idea de que es “fácil” tener éxito en un multinivel. Y, como dice mi papá, si fuera fácil, ¿porqué sólo el 1% de los distribuidores lo logra? 

Otra visión sobre el multinivel, cortesía de Aarón Benitez.

Leave a Reply

Your email address will not be published.